El Balneario de Panticosa es un destino único donde la relajación y el bienestar se combinan con la naturaleza y la historia.
Sus aguas termales, conocidas desde la época romana del emperador Tiberio, vivió un un largo periodo en el que el balneario cayó en el olvido y no sería hasta 1693 cuando construya la primera “Casa de los Baños”. En el siglo XVIII cuando se establece la actividad termal definitivamente y al siglo siguiente, se construyen los principales edificios y jardines del complejo, después de que Fernando VII ceda la explotación de las aguas a manos privadas. Se construyen entonces 8 edificaciones, para aprovechar las diversas fuentes de la zona. En 1966, Baños de Panticosa fue declarado Conjunto de Interés Turístico Nacional.
Hoy en día ofrecen propiedades beneficiosas en espacios diseñados para el descanso, como Termas de Tiberio, el balneario del Quiñón y el espacio termal del Gran Hotel.
Además, los visitantes pueden disfrutar de tratamientos personalizados, masajes y circuitos termales en un entorno que fusiona tradición y modernidad.
Durante el invierno, el balneario se convierte en un punto de encuentro para los amantes del esquí, con acceso a estaciones cercanas y actividades al aire libre.
Sus hoteles, el Gran Hotel y el Hotel Continental, combinan confort y diseño para una estancia placentera, con servicios como restaurantes, espacios de relajación y zonas de ocio.
Para complementar la experiencia, el complejo ofrece opciones gastronómicas, rutas por pueblos cercanos y actividades de animación, garantizando una escapada inolvidable.
Para ir en coche de Huesca al Balneario de Panticosa, toma la N-330 en dirección Sabiñánigo, luego sigue por la N-260 hacia Biescas y continúa por la A-136 hasta llegar a Panticosa. Desde allí, sigue la A-2606 que te llevará directamente al balneario.
El balneario está a unos 85 km (una hora y cuarto aproximadamente). Se recuerda que si viajas en invierno lleves cadenas para las ruedas.
El Balneario de Panticosa está situado a más de 1600 metros de altitud, en el Pirineo de Huesca.
En invierno, la zona es excelente para la práctica del esquí. El balneario está cerca de las estaciones de esquí de Panticosa y Formigal (a 10 y 30 minutos en coche respectivamente).
Cerca del Balneario de Panticosa, puedes disfrutar del Lacuniacha Wildlife Park, perfecto para una experiencia con la naturaleza.
También puedes explorar el Valle de Tena, conocido por sus impresionantes paisajes y rutas de senderismo.
En la provincia de Huesca, no te pierdas el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, famoso por sus paisajes espectaculares y rutas de senderismo.
Además, puedes visitar la Ciudadela de Jaca, un sitio histórico con una arquitectura medieval impresionante, y disfrutar de actividades de aventura como el rafting en el río Ara y el parapente en el Pirineo.
El balneario cuenta con dos establecimientos:
El Gran Hotel (4 estrellas) fue inaugurado en la “belle époque”, en 1896 y restaurado en 2004. Junto a él se encuentra el edificio del Casino, con una fachada original, catalogada de Interés Turístico Nacional. Posee un enorme jardín, tienen un spa termal especializado en salud y belleza, restaurante, cafetería, biblioteca con chimenea, salón social y salas de reuniones.
El Hotel Continental (4 estrellas), un establecimiento más moderno, posee una fachada de madera de cedro con enormes cristaleras diseñada por Rafael Moneo. Dispone de 190 habitación, alberga en el edificio II, el Spa Termal El Quiñón y está comunicado por una pasarela acristalada con el Balneario de Panticosa. Las instalaciones cuentan con un enorme jardín, bar y un lobby bar, dos restaurantes, una sala de juegos y una zona de Internet.
Ambos ofrecen habitaciones adaptadas para personas de movilidad reducida, habitaciones de no fumadores y habitaciones familiares.
El restaurante del Gran Hotel, el Restaurante El Lago, se caracteriza por unos amplios ventanales y un bonito mirador al Ibón de Baños. Ofrece menús degustación. Junto a él se encuentra una acogedora cafetería.
El Restaurante Continental (en el Hotel Continental) tiene un aforo para 210 personas y da servicio de desayunos, comidas y cenas tipo buffet con cocina de mercado y platos tradicionales del Pirineo.
El Restaurante La Brasería (en la planta baja del Hotel Continental) tiene una capacidad para 70 personas. Entre sus especialidades las patatas bravas, los nachos o los embutidos ibéricos y las carnes a la brasa.
El Hotel Continental también tiene un lobby bar para tomar un copa en un ambiente tranquilo.
Finalmente en la plaza principal del Balneario de Panticosa, se encuentra El Restaurante La Fontana (aforo para 40 personas) para los amantes de la cocina italiana. También nos encontraremos cerca de allí, el QBO, una terraza abierta, punto de encuentro para visitantes o clientes, montañeros o curiosos.
En cuanto a las propias instalaciones, el balneario diferencia tres zonas de aguas: las Termas de Tiberio, el Spa Termal de El Quiñón y el Spa Termal Gran Hotel.
Los baños de Panticosa se nutren de seis fuentes de aguas nitrogenadas y sulfurosas, especialmente indicadas para el tratamiento de afecciones renales, digestivas, respiratorias, reumáticas, nerviosas y de piel.
Estas fuentes son: San Agustín, Tiberio, La Laguna, Fuente de la Belleza (o del Estómago), Fuente del Carmen (o de las Herpes) y Azoada (o del Hígado).
El Balneario de Panticosa ofrece los habituales tratamientos estéticos y masajes.
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