Escapadas fin de semana desde 60 euros
¡ME INTERESA!El edificio que acoge el Pamplona El Toro Hotel & Spa, conocido como La Gran Casona, puede afirmar que está cargado de historia y gran valor cultural.
Como curiosidad, contar que fue trasladado pieza a pieza desde su lugar original. Historia, naturaleza, cuidadas atenciones…todo ello garantizará una agradable estancia.
Pamplona El Toro Hotel & Spa está a unos 10 minutos (7 kilómetros) del centro de Pamplona, capital de Navarra, en un entorno rústico en plena campiña.
Las mascotas son bienvenidas y se encontrarán con un detalle a su llegada.
Un total de 62 son las habitaciones del Pamplona El Toro Hotel & Spa, en las que se ha buscado mantener el diseño rústico original del hotel pero con un toque moderno y elegante.
El restaurante del hotel Pamplona El Toro Hotel & Spa ofrece una cuidada carta en la que se presta especial atención a los productos de la zona, sin olvidar referencias a la cocina internacional.
Además del desayuno buffet, el hotel cuenta con diferentes espacios en los que disfrutar de la cocina del establecimiento.
Diferentes espacios forman el spa y centro de bienestar del Pamplona El Toro Hotel & Spa. Cada zona está equipada para buscar tu bienestar.
Además, el aforo de este centro es limitado para garantizar la calma e intimidad.
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Adrián Peidro
en la última semanaHotel con demasiadas pretensiones y precio como para la calidad que ofrece, y el estado en que se encuentran las instalaciones, especialmente las habitaciones. Nos tocó la 206, con una bajante de las habitaciones superiores que pasaba claramente tras el tabique de la misma, lo que hace que cada vez que alguien del piso superior usa el baño, tú, te enteres bien. Insonorización inexistente, se escucha absolutamente todo en las habitaciones colindantes. Lo cierto es que no tuvimos mucha suerte, porque yo no me encontraba muy bien una tarde-noche y necesitaba descansar, y coincidió con que en la habitación de al lado tenían un perro que ladraba cada cierto rato, y un niño pequeño que no estaba muy tranquilo, lo cual se oía como si estuvieramos en la misma habitación. Habitación de tamaño muy justo con techos incluso muy bajos, un baño con WC complicado de usar por su colocación que tenía un tope de puerta a la altura de colocar los pies al sentarte, muy incómodo todo, con la puerta de acceso tropezando contra quien está sentado si se abre, manecilla a la altura de la frente incluida. Menos relevante pero también impactante por el elevado precio de la habitación, es que hay muchas cosas en mal estado: enchufes que no funcionan, desconchones y golpes enormes, especialmente bajo la ducha porque pierde agua por la mampara mal colocada y se pudre el rodapié, así como falsos techos podridos con restos de goteras pasadas. Cojín insuficiente en cama bastante blanda e incómoda. Vistas a una fábrica de piensos de un polígono de entrada a Pamplona, y una casa grafiteada en ruinas. Televisor decente. En todo el lugar un olor fortísimo a los productos del spa, que no lo hacían nada agradable, no quiero imaginar como se estaría en él. Desayuno bastante completo y personal en el mismo muy atento y servicial. El de recepción algo más tosco alguna persona, incluso condescendiente en algunos asuntos, como en insistir de manera demasiado exagerada en servicios adicionales, pero sin mayor relevancia. Parking al aire libre y bastante amplio. Sin duda no volveremos. Hay sitios mucho mejores para visitar Pamplona, y eso que tuvimos suerte de no coincidir con una boda o evento como dicen otras reseñas, porque visto lo visto, debe ser infernal como comentan. - EDIT tras respuesta del hotel - Nótese como no se desmiente ningún asunto que he comentado, como la bajante de la que son sabedores y las calidades que tienen, además de como se hacen las víctimas diciendo que "no valoramos nada positivo, cuando no es cierto, y si destacamos lo poco que hubo al respecto. Además, culpar a los huéspedes de no quejarse de algo que sabéis bien que tenéis así, y seguís alquilando, no os hace ningún bien, pero a mi reseña sí, dado que con esta respuesta solo se refuerza lo que digo sobre como tratáis a los muchos con reseñas bajas que tenéis, que, como yo, os dice las verdades que no queréis leer.
Estefania Ramos de Bairros
en la última semanaEl hotel fue una decepción en muchos sentidos. El parking es en la interperie y la zona con techado es bastante escueta. A pesar de que tiene unas rampas para acceder en recepción con el empedrado es un poco difícil llevar las maletas. La primera impresión por parte de recepción regular, por no decir codencendiente. Tengo que reconocer que nos guardaron las maletas en recepción para poder ir a la ciudad. Le preguntamos para ir en bus al centro y con cara de un poco de ñé nos indico donde cogerlo, pero no dio el detalle que pasaba cada hora y era un poco tonto hacerlo y se podía ir en coche ya que hay zonas blancas con las cuales puedes ir al centro andando o en bus interurbano sin problemas. Ahora viene lo bueno y el motivo de la mala valoración. La habitación hay que pasar por un tramo de escaleras bastante incómodos a pesar de sus pocos escalones, porque había que bajar a una especie de entreplanta. Las baldosas del sueldo son un infierno para llevar cualquier maleta porque no paran de saltar con el relieve que tienen. El aire acondicionado de la habitación no funciona. Se escuchaba todo lo de las habitaciones al rededor y tuvimos la mala suerte de tener una familia con niños y perros en la habitación contigua. Y eso sin contar que se escuchaba la bajante de las habitaciones de arriba. Salí un momento de la habitación por la noche y el olor a cloro del spa era hasta desagradable. Salvaría las camareras del desayuno que eran amables. Estaba bastante completo y estilo buffet, pero el vaso de chupito para el zumo un poco cutre la verdad. Y para finalizar esta visita fue una suerte que no preguntaron mi verdadera opinión al salir porque no tenía muchas ganas de comentarlo ya que con un poco de soberbia asumieron que bien pero ya se puede ver qué no.
Bernardo Dieguez
en la última semanaLuis Prada
Hace una semanaGary W
Hace una semanaReservé el Hotel Luze El Toro casi a ciegas, siguiendo la recomendación de un amigo, y resultó ser una elección excelente. La ubicación es perfecta para cualquiera que haga un viaje largo en coche, como mi trayecto desde Jávea (España) de vuelta al Reino Unido. Está a las afueras de Pamplona, así que se evita el tráfico, y hay mucho aparcamiento fácil. Lo que más me impresionó fue el entorno, con fantásticas rutas de senderismo cerca y vistas impresionantes si te apetece estirar las piernas después de un largo viaje. Cuando llegué, me sorprendió gratamente lo bonito que es el hotel. Tiene un encanto rústico, con arquitectura tradicional, jardines bien cuidados y un ambiente tranquilo y campestre que lo convierte más en un refugio que en una simple parada. El personal fue muy amable y acogedor desde el momento en que llegué, y la habitación era justo lo que necesitaba: limpia, cómoda y bien equipada para descansar bien. También cené en el restaurante, que ofrecía una gran variedad de platos y no me decepcionó. En definitiva, una sorpresa muy agradable y perfecta para pasar la noche. De hecho, volvería encantado, no solo de paso, sino simplemente para explorar la zona, disfrutar del hotel y hacer senderismo. Recomendado.