El balneario está rodeado por palmeras, catalpas tropicales, magnolios, tilos, gigantescos cedros del Parque Botánico y por la montaña guipuzcoana en el municipio de Zestoa.
El hotel se encuentra en el valle del río Urola. Cerca de allí, te recomendamos visitar la cueva de Ekain, Zumaia, la Ruta de los Flysch, Getaria, el Museo de Ferrocarril, el Santuario de San Ignacio de Loyola, Zarauz y San Sebastián.
El balneario está asociado con 2 hoteles.
El Gran Hotel de Cestona (3 estrellas) es un hotel histórico del s. XVIII por lo que te encontrarás con una espectacular escalera imperio junto a la recepción, amplias galerías, grandes comedores y salones de la época de mayor esplendor del balneario.
El Hotel Etxeberri (3 estrellas) es un hotel moderno que se encuentra al otro lado del río y está unido por una pasarela al balnerio.
Entre los dos hoteles dispone de un total de 127 habitaciones (individuales, dobles y suites).
El restaurante del balneario de Cetona ofrece un menú tradicional, de producto, saludable, equilibrado y de elaboración casera. Consta de varios salones espectaculares como el Gran Comedor, el Comedor de Caza, el Comedor Árabe y la Sala del café.
El balneario ofrece 4 circuitos:
Es obligatorio el uso de gorro y chanclas para acceder al balneario (si no tienes, se pueden adquirir allí).
El balneario fue construido en 1760 y es el único de este estilo que se conserva en el País Vasco.
Las aguas de Cetona tienen propiedades mineromedicinales. Cuenta la leyenda que los perros del Marqués de San Millán recuperaron su salud gracias a estas aguas y, en 1792, serían declaradas de utilidad pública. En 1804 abre sus puertas como Casa de Baños y fue ampliándose durante el siglo XIX. El Gran Hotel, edificio insignia hoy en día, se edificó en 1893. Grandes personajes ilustres han visitado las instalaciones desde entonces: la Reina María, el infante Don Francisco de Paula de Borbón, el Duque de Osuna, Jovellanos, Azaña, Azorín, Pereda, Pio Baroja, Juan Mari Arzak o incluso la cantante de fados Amalia Rodríguez.
Las procedentes del manantial de San Ignacio son clorurado sulfatadas sódicas de fuerte mineralización y las del manantial de Nuestra Señora de la Natividad son clorurado sulfatadas hipotermales.
Se ofrecen las siguientes técnicas manuales: masajes generales y parciales, ayurvédico, herbal respiratorio, piernas cansadas, facial con mascarilla, por andulación.
En la carta del balnearios nos encontramos con:
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Marjorie Marinho
en la última semanaLo pasamos de maravilla. El lugar es histórico, tranquilo y muy relajante; nos encantó. El personal es encantador y la recepcionista nos dio una bienvenida estupenda. Comimos muy bien; había opciones para todos los gustos. La habitación era muy bonita y dormimos de maravilla. Si me permiten una pequeña sugerencia constructiva: por favor, presten atención a las toallas y al baño, que estaban un poco sucios. Creo que es importante mencionarlo para que puedan mejorar. A pesar de esto, esperamos volver pronto, ya que nos encanta este lugar. Enhorabuena a todo el equipo y gracias por esta agradable estancia. Guardaremos con cariño los recuerdos de nuestro tiempo con ustedes. Marjorie.
Fernando López Campos
en la última semanaUn buen sitio para relajarse, el circuito termal está bien, al entrar en el hotel es como retroceder en el tiempo, en nuestro caso el segundo día estaban cambiando colchones y cambiaron los de nuestra habitación, la atención de recepción ha sido buena dándonos consejos para que él agua termal nos hiciese más beneficios
Eva Martinez
en la última semanaLuis Maria Castrillo
Hace una semanaLA VERDAD FUE MUY NEGATIVA Y PENOSA , NO HAY DERECHO QUE SE DEJE UN BALNEARIO COMO ESTE EN EL ESTADO DE ABANDONO Y DETERIORO COMO ESTA.NO TIENE PERDON DE DIOS.
Luisa Contreras
Hace una semanaLa comida malísima y el servicio no es agradable,debe de haber cambiado de antes ahora,no me gusta nada,solo el entorno