El Iriarte Jauregia Hotel, ubicado en el corazón rural de Gipuzkoa, es un palacio del siglo XVII restaurado para ofrecer el confort de un hotel de cuatro estrellas.
Este espacio, cargado de historia y rodeado de naturaleza, ofrece un refugio de paz y confort para quienes buscan desconectar y disfrutar del paisaje vasco.
Cada habitación ha sido diseñada para garantizar un descanso de calidad, con materiales nobles y un ambiente cálido, pensado para que los huéspedes se relajen completamente.
La gastronomía del hotel es otro de sus grandes atractivos, con dos experiencias culinarias diferenciadas.
El restaurante Bailara, dirigido por el chef Enrique Fleischmann, propone un menú degustación creativo que explora los sabores de la temporada y la cocina de autor en un entorno íntimo y natural.
Por otro lado, el Bistró IJH ofrece una cocina más casual con platos internacionales y tradicionales vascos reinterpretados en un ambiente acogedor.
Además, el hotel ofrece una variedad de experiencias, como masajes relajantes o desayunos exclusivos, perfectas para regalar a seres queridos y disfrutar de momentos inolvidables.
Para ir en coche de San Sebastián a Bidania-Goiatz, sigue la GI-41 hacia Hernani, luego incorpora en la Autovía del Norte/N-I/E-5/E-80 hacia Tolosa, y finalmente sigue la GI-2634 hasta llegar a Bidania-Goiatz. Llegarás en aproximadamente 40 minutos.
En Bidania-Goiatz, puedes visitar el Conjunto Monumental de Igartza, un magnífico conjunto del siglo XVI que incluye la casa-palacio de los señores de Igartza, y disfrutar de un paseo por el Monte Uzturre, conocido por su cruz y vistas panorámicas.
También puedes explorar el Santuario de Loiola, un lugar emblemático junto al río Urola, y hacer senderismo en el Collado de Zelatun, con su borda y deliciosa comida.
En Gipuzkoa, no te pierdas la ciudad de San Sebastián, con su impresionante Playa de la Concha, el Castillo de la Mota y el Peine del Viento.
También puedes visitar Hondarribia, una encantadora ciudad costera con su Castillo de Carlos V y Murallas Medievales.
Para los amantes de la naturaleza, el Parque Natural de Aralar ofrece rutas de senderismo y vistas espectaculares, mientras que el Museo Vasco del Ferrocarril en Azpeitia es perfecto para los entusiastas del tren.
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KARIME RUBIO
en la última semanaDe los mejores lugares que me he hospedado. Es una experiencia que recomiendo sin lugar a duda. El trato por parte del personal es excepcional. Y la gastronomía que ofrecen, un manjar. Un 10 de 10.
Cristina y Fernando Casa
Hace una semanaQueremos compartir nuestra grata y agradable estancia en este precioso hotel situado en un entorno de naturaleza y paisaje privilegiado donde se respira tranquilidad y comodidad. Estupendas estancias, amplias y cómodas habitaciones, limpieza exquisita, buen desayuno, deliciosos platos en el bistró...y queremos felicitar y agradecer a todo el equipo por su amabilidad, y buen hacer y en especial a todo el equipo de sala y cocina (jefe de cocina, jefa de sala, camareros y cocineros en el desayuno y la cena), por el cuidado y atención que nos han prestado con la dieta sin gluten para nuestro hijo. Muchas gracias.
Juliette
Hace una semanaEl edificio es muy bonito y la ubicación es tranquila y relajante. Sin embargo, no vale lo que cuesta (350 € por noche). La ropa de cama necesita mejorar, sobre todo las almohadas, que son extremadamente duras (tuvimos que dormir sin ellas). En general, nos decepcionó bastante.
Claudia Muñoz
Hace 2 semanasLugar para desconectar de la vida ruidosa. Paisajes maravillosos en un entorno de naturaleza total y calma en todos los sentidos. El restaurante exquisito, la atención de Josefina espectacular, amable, sonriente y profesional. Sin duda un lugar para ser feliz
neus Prz
Hace 3 semanasEl hotel es bonito, ubicado en un enclave preciosos. Entorno tranquilo que ayuda a que desconectes del frenético ritmo. Los chicos del restaurante son uy amables. Como crítica, restaurante Bistró tiene una carta bastante corta y cara. Teniendo en cuenta que el hotel se encuentra alejado de núcleo urbano y con carretera complicada, sería de agradecer un poco más de variedad y precios más competitivos. Nada más entrar en la habitación encontramos ropa debajo de a cama de los anteriores huéspedes, cosa que se solucionó enseguida, pero detalles que de entrada no dejan buen sabor de boca. Si que recomendaría ir a este hotel si tu idea es hacer una pausa. También daría una vuelta al servicio del restaurante para que fuese una experiencia redonda.