Patrimonio termal y futuro del balneario: la visión de la arqueóloga Silvia González Soutelo
El estudio del termalismo en España ha encontrado en la figura de la doctora Silvia González Soutelo una impulsora clave.
Arqueóloga especializada en el termalismo romano, su carrera está marcada por un profundo interés por la historia y la tradición del agua en la provincia de Ourense.
Su labor fue reconocida en 2018 con uno de los prestigiosos contratos de investigación Tomás y Valiente, otorgados por la Universidad Autónoma de Madrid y el Madrid Institute for Advanced Studies (MIAS), un refrendo que sitúa su trabajo en la vanguardia de las humanidades a nivel internacional.
Raíces romanas y resurgimiento moderno
Para comprender el fenómeno termal actual en Galicia, es imprescindible mirar atrás.
Tal como explica Silvia González, el momento crucial es la época romana, cuando se documentan los primeros edificios y estructuras que facilitaban el aprovechamiento de las aguas, dando lugar a poblaciones y asentamientos en torno a ellas.
Esta tradición se mantuvo viva a través de los siglos, pero fue a principios del siglo XIX, con el desarrollo general del termalismo en Europa y la mejora de las comunicaciones —especialmente el ferrocarril—, cuando se regula y construyen los balnearios más significativos.
Tras los avatares del siglo XX, hoy nos encontramos ante un nuevo hito.
Existe un impulso empresarial firme, apoyado por la administración, para reactivar el sector. Se trata de poner en valor un recurso único: el agua mineromedicinal.
Sin embargo, la doctora advierte sobre un riesgo actual: “estamos tratando un diamante como carbón” al intentar homogeneizar los balnearios históricos con simples spas lúdicos, olvidando que estos edificios surgieron alrededor de un recurso natural que creó ciudades y referencias territoriales que perduran hoy en día.
Joyas arqueológicas: Baños de Bande y Riocaldo
Interrogada sobre los elementos más interesantes del patrimonio ourensano, la investigadora destaca sin duda el conjunto formado por los Baños de Bande y Riocaldo (Lobios). La concentración de elementos patrimoniales en esta zona es excepcional, situada en un entorno natural privilegiado como el Parque Natural del Gerês-Xurés y el Embalse das Conchas.
En un radio de apenas 20 a 30 kilómetros, la presencia de estos manantiales fomentó una ocupación humana temprana.
Además, el paso de la Vía Nova (Vía XVIII del Itinerario de Antonino) convirtió a estos enclaves en centros viales fundamentales en los itinerarios antiguos e incluso sede de uno de los campamentos militares romanos más representativos de Hispania.
Se trata, por tanto, de una de las mayores concentraciones de yacimientos arqueológicos de la provincia.
Interdisciplinariedad y el futuro de la investigación
Silvia González aboga por un cambio de modelo en el estudio del patrimonio termal. Considera que queda mucho por investigar, pero no sölo desde la arqueología.
Propone proyectos verdaderamente interdisciplinarios que unan humanidades y ciencias para analizar el fenómeno de forma integral.
En este contexto, menciona la importancia de iniciativas como el “Campus del Agua” de la Universidad de Vigo como instrumento para potenciar esta coordinación y fomentar la investigación desde las instituciones.
Sinergia entre turismo cultural y salud
Uno de los debates actuales es cómo integrar el turismo cultural con el turismo de salud. Para la arqueóloga, ambas ofertas deben ser complementarias. Aunque no a todos los usuarios les interesa la arqueología, el patrimonio histórico y arquitectónico es un reclamo fundamental que añade valor a la experiencia. Elementos como la gastronomía, el folclore y la historia esencializan los enclaves y los diferencian en un mercado globalizado.
El futuro del termalismo, en su opinión, debe basarse en la singularidad. Vivimos en un mundo saturado de ofertas genéricas, y la respuesta está en focalizarse en aquello que hace único a cada balneario: el agua específica de un lugar, su historia y su patrimonio cultural material e inmaterial. Para defender este futuro, es necesaria una sensibilización que debe comenzar por los propios agentes que gestionan los recursos.
Sólo se puede proteger y valorar lo que se conoce, por lo que es vital unificar criterios de interpretación para transmitir al visitante la verdadera magnitud de estas aguas y su historia milenaria.
La clave para el éxito futuro de los balnearios gallegos, especialmente en Ourense, reside en respetar su identidad histórica y científica, integrando la modernidad sin perder la esencia de un recurso que ha sido motor de vida desde la época romana.
Fuente: Silvia González Soutelo, pasión por el termalismo para Tribuna Termal Número 41, 2020.
