El Balneario La Albotea reabre tras 2 décadas cerrado
Última actualización: 04/04/2026 de Sandra Candal García
El Balneario La Albotea, situado en el pintoresco municipio de Cervera del Río Alhama, en la Rioja Baja, ha vuelto a abrir sus puertas tras casi dos décadas de inactividad.
Este balneario, con una rica historia que data de 1851, se ha reinventado para ofrecer a sus visitantes una experiencia única, fusionando la tradición con la innovación.
Historia y renacimiento de La Albotea
El balneario fue originalmente inaugurado en el siglo XIX por el doctor Matheu y Fort, quien reconoció las propiedades terapéuticas de las aguas de Cervera del Río Alhama.
Sin embargo, un devastador incendio a finales del siglo XIX obligó al cierre de las instalaciones, y el sueño de revivir el balneario quedó en suspenso durante más de 100 años.
A principios del siglo XXI, un nuevo proyecto intentó revitalizar este emblema termal, y finalmente, después de varios retrasos administrativos, La Albotea vuelve a reabrir sus por fin sus puertas.
Instalaciones modernas y sostenibles
La renovación del balneario ha sido meticulosa, manteniendo su esencia histórica pero incorporando elementos modernos.
El complejo se divide en tres pabellones:
– El primer pabellón, completamente reconstruido, alberga la recepción, un restaurante de alta gama, una cafetería y 30 cómodas habitaciones. Los visitantes podrán disfrutar de una arquitectura que combina el estilo clásico con toques contemporáneos, ofreciendo una experiencia acogedora y relajante.
– El segundo pabellón, un diseño rompedor y contemporáneo, está destinado exclusivamente al alojamiento. Con 30 habitaciones de lujo, este edificio se integra perfectamente en el paisaje circundante, ofreciendo vistas panorámicas del valle del río Alhama y una piscina exterior rodeada de jardines. La decoración de las habitaciones es moderna, pero sin perder la conexión con la tradición de la zona.
El tercer pabellón, dedicado a los baños termales, es una obra maestra arquitectónica inspirada en un balneario suizo. Este pabellón se estructura en tres plantas, unidas por rampas que facilitan la circulación y permiten a los visitantes disfrutar de las instalaciones con total comodidad. La luz natural juega un papel clave en la atmósfera del spa, creando un ambiente de relajación y bienestar total.
Servicios termales para todos los gustos
El Balneario La Albotea ofrece una amplia gama de servicios termales de última generación.
El circuito termo-lúdico es uno de los grandes atractivos, con una piscina activa que incluye chorros de agua, cuello de cisne, cascadas y camas de agua.
También dispone de una sauna finlandesa, baño de vapor, tanque de hielo y una zona de reposo con cromoterapia.
Además de los circuitos acuáticos, el balneario cuenta con una variada oferta de tratamientos terapéuticos y estéticos.
Las aguas termales de La Albotea son ideales para tratar afecciones respiratorias, reumatológicas y dermatológicas, gracias a su composición rica en minerales, sulfuros y yoduro-magnesianos.
Los tratamientos incluyen duchas vichy, ducha escocesa, masajes y otras terapias que utilizan las propiedades curativas del agua.
Un entorno natural y sostenible
El entorno natural de Cervera del Río Alhama es otro de los grandes atractivos del balneario.
El complejo está rodeado de un paisaje espectacular, ideal para realizar actividades al aire libre.
Uno de los principales atractivos es el Camino Verde del río Alhama, una ruta de senderismo de 12 kilómetros que conecta el balneario con localidades cercanas, como Cervera y Aguilar.
Los visitantes podrán disfrutar de la belleza de la naturaleza mientras realizan esta ruta accesible para todos.
Además, el balneario ha sido diseñado con criterios de sostenibilidad, respetando el entorno natural y utilizando materiales ecológicos en sus construcciones. La energía solar es una de las principales fuentes de energía del complejo, lo que contribuye a reducir la huella ecológica de la instalación.
Gastronomía local
El restaurante del Balneario La Albotea es otro de sus puntos fuertes.
Su cocina se basa en productos locales y de temporada, con una carta que pone en valor los sabores de La Rioja Baja.
Los platos están diseñados para ofrecer una experiencia gastronómica única, perfecta para complementar la relajación que ofrece el balneario.
Además, la cafetería y las terrazas del balneario ofrecen opciones más informales, donde se pueden disfrutar de tapas y bebidas mientras se contempla el paisaje.
