Ubicado en el distrito de Castelo Branco, en la región Centro de Portugal, se encuentra un pequeño oasis de bienestar: Termas de Monfortinho.
Este enclave termal se asienta en las faldas de la Sierra de Penha García, a escasos metros de la línea divisoria con España, específicamente con la provincia extremeña de Cáceres.
El cauce del río Erges actúa como frontera natural y es justo en su orilla donde se inician los jardines de este histórico balneario, que combina medicina tradicional, relax natural y una rica herencia histórica.
Una de las más antiguas fuentes termales del país, la Fonte Santa, se encuentra en un lugar paradisiaco, llego de cultura y ocio. Esta fuente está considerada la madre de las Termas de Monfortinho y se encuentra en un escenario donde la naturaleza permanece intacta.
En este paraíso natural, el aire y el agua hacen maravillas y se unen factores naturales para la armonía entre la naturaleza y la tranquilidad.
Además de estar dedicadas a la salud, las Termas de Monfortinho también tiene servicios para el descanso, bienestar y bienestar.
Es un “lugar sin tiempo y un tiempo para todo,” cuyo origen se remonta a la época de la civilización romana.
Se ofrecen tratamientos personalizados a través de diversos métodos (balneoterapia, ventiloterapia, fisioterapia, electroterapia y masajes relajantes) y varios programas de bienestar y descanso (entre 1y 6 días).
Desde Cáceres (aprox. 1 hora y 15 minutos): Toma la N-630 (Ruta de la Plata) dirección Plasencia/Montehermoso. En el cruce de Montehermoso, desvíate por la EX-205 hacia Coria. Una vez en Coria, continúa por la EX-108 dirección Valencia de Alcántara. Seguirás las indicaciones hacia la frontera. Cruzarás el río Erges (frontera natural) y entrarás directamente en Monfortinho.
Desde Plasencia (aprox. 1 hora): Toma la EX-205 dirección Coria. Desde Coria, enlaza con la EX-108 hasta Monfortinho.
La situación de Monfortinho dentro de los límites del Geoparque Naturtejo, reconocido por la UNESCO, hace de este destino un lugar perfecto para los amantes de la naturaleza. Los alrededores son un paraíso para practicar deportes al aire libre como ciclismo de montaña, escalada, parapente, senderismo y observación de especies en peligro de extinción.
Un punto de visita obligada cercano es la Sierra de Penha García, un museo natural al aire libre donde se pueden apreciar fósiles de hace millones de años en un paraje de gran interés geológico.
Asimismo, a poco más de 20 kilómetros, se encuentra Monsanto, considerado “la villa más portuguesa de Portugal”. Este pueblo fortaleza, construido sobre rocas graníticas imposibles, ofrece un paisaje histórico que asciende hacia su castillo a casi 800 metros de altitud, completando una experiencia cultural única para el visitante.
El edificio actual, una construcción de hermosa factura, abrió sus puertas en 1940 y fue sometido a una remodelación integral en 2001 para adaptarse a los estándares de calidad del siglo XXI.
La gestión del complejo corre a cargo del grupo Hotels & Resorts, ofreciendo dos opciones de alojamiento que combinan confort y sabor tradicional.
El conocimiento de las propiedades de estas aguas se remonta a la época romana. Cuenta la leyenda y la historia que, mientras los romanos buscaban pepitas de oro en el río Erges, descubrieron los efectos beneficiosos de las surgencias termales de la zona, que se prolonga hasta la Sierra de Penha García.
Durante siglos, las aguas fueron utilizadas libremente por los habitantes de ambos lados de la frontera. De hecho, el lugar era conocido como la “Fonte das Espanholas”, adonde acudían los vecinos del lado hispano para aliviar sus dolencias.
No sería hasta 1907 cuando se constituye la Companhia das Aguas da Fonte Santa de Monfortinho, impulsada por el médico D. José Gardete Martins, comenzando así la comercialización y el auge del balneario moderno.
El tesoro más valioso de Monfortinho es su agua. Emergen a una temperatura constante de 29ºC y se clasifican como aguas bicarbonatadas sódicas, cálcicas, magnésicas y, sobre todo, con la mayor proporción de sílice de todas las aguas portuguesas.
Están indicadas para:
El tesoro más valioso de Monfortinho es su agua. Emergen a una temperatura constante de 29ºC y se clasifican como aguas bicarbonatadas sódicas, cálcicas,
Los tratamientos se aplican en forma de agua en bebida, baños de inmersión, hidromasaje, duchas circulares, escocesa y Vichy, complementados con técnicas como ultrasonidos, presoterapia y masajes.
Se ofrecen:
En el área del bienestar el cliente ofrece programas como Thermal Day, Conhecer as Termas, Circuito Termal de Bienestar (1/2 días), Circuito Termal, Dermo-Estética, Circuito Cacao Relax, Circuito World Experience, Circuito Geotermal, Circuito Antiestrés y Circuito Energía.
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