En el extremo suroccidental de Navarra, muy cerca de la frontera con La Rioja, se encuentra uno de los enclaves termales más singulares de España: Baños de Fitero.
Situado a tan sólo cuatro kilómetros de la villa que le da nombre, este complejo integra dos balnearios que, aunque funcionan bajo unas mismas directrices, mantienen su personalidad propia. Separados por escasos metros y cada uno con su propio manantial, el Hotel Gustavo Adolfo Bécquer (conocido como Baños Nuevos) y el Hotel Palafox (Baños Viejos) se alzan en la margen izquierda del río Alhama, ofreciendo una experiencia que combina la salud, la historia y la naturaleza.
Con una rica historia que se remonta a la época romana y reconocimiento como el primer balneario en España en recibir la certificación “Q” de calidad turística, Fitero ha sido un lugar de sanación desde el siglo II a.C. A lo largo de los siglos, ha sufrido transformaciones, incluyendo su donación al Monasterio de Fitero en 1157 y su destrucción en 1507, pero siempre ha resurgido gracias a su importancia cultural y sanitaria.
Además de su oferta de tratamientos, el balneario proporciona un entorno natural ideal para el bienestar, complementado por la posibilidad de hospedarse en hoteles históricos y disfrutar de una cocina de calidad.
El balneario de Fitero se encuentra Fitero, a 24 km de Tudela y a una hora de Logroño y de Zaragoza.
Desde Pamplona toma la autopista AP-15, salida en dirección a Cintruénigo y sigue dirección Fitero.
Desde Madrid, sal por la la A-2 y toma la desviación hacia Soria. Sigue dirección Agreda y toma la NA-113 en dirección Pamplona.
Desde Bilbao, toma la A-8/E-70 en dirección Logroño, sigue por la autopista A-68/E-804 y toma la salida a Fitero.
Desde San Sebastián coge la autovía del norte N-1/E-80 hacia Pamplona, tomaa la desviación por la A-15 en dirección a Tudela, sal hacia Cintruénigo y sigue hasta Fitero.
Desde Barcelona, coge la A-2 en dirección Zaragoza y sigue hacia Pamplona. Luego toma la salida a Tudela y sigue en dirección a Fitero.
En el hotel existe un programa de animación socio-cultural. Por las mañanas, hay clases de gimnasia, ejercicios de relajación y de natación además de paseos guiados por las instalaciones para conocer más la historia del balneario.
Por las tardes hay campeonatos de cartas, bolos, diana, petanca, pero también las excursiones en grupo por los alrededores.
Finalmente, por las noches, se realizan bingos, actuaciones, verbenas y bailes.
Puedes realizar estas visitas con las excursiones organizadas que ofrece el hotel.
La ubicación de Baños de Fitero, en el vértice de las provincias de Navarra, La Rioja y Zaragoza, ofrece al visitante una amplia variedad de actividades complementarias.
La zona es rica en yacimientos fósiles, destacando la cercana “Ruta de las icnitas” en Enciso, una de las mayores concentraciones de huellas de dinosaurios de Europa.
Culturalmente, el visitante puede recorrer el Monasterio de Santa María la Real en la propia Fitero, la Catedral de Tudela, el Monasterio de Veruela, de Tarazona, el Palacio Real de Olite, los monasterios de Fitero, de Tulebras, de La Oliva (arquitectura cirteciense), la ciudad de Contrebia Leucade (entre Gracurris y Numancia), pero también disfrutar de la naturaleza en las Bardenas Reales de Navarra y por los fértiles valles del Ebro.
Además, la zona es un paraíso gastronómico, famoso por las verduras de la ribera del Ebro —espárragos, pimientos del piquillo, alcachofas— y por sus vinos. Tanto la Denominación de Origen Navarra (Cintruénigo, Corella, Tudela) como la Rioja Baja (Alfaro) ofrecen bodegas de renombre internacional que completan la experiencia de bienestar.
El balneario de Fitero cuenta con dos hoteles, ambos de 3 estrellas: el Gustavo Adolfo Bécquer y Virrey Palafox.
El Gustavo Adolfo Bécquer cuenta con 212 habitaciones (143 dobles, 57 individuales y 12 dobles con salón y terraza privada. Un total de 4 habitaciones están completamente adaptadas para personas con movilidad reducida). Se pueden acomodar habitaciones para familias y hay cunas disponibles bajo demanda. Se encuentra rodeado de naturaleza.
El balneario debe su actual nombre al famoso poeta sevillano Gustavo Adolfo Bécquer, quien residió en el cercano Monasterio de Veruela y buscó en estas aguas alivio para su quebradiza salud. Se dice que encontró aquí parte de la inspiración para sus leyendas, como La cueva de la mora y El miserere. Hoy, la habitación 350 del hotel recuerda su estancia con una placa conmemorativa.
Este hotel Virrey Palafox cuenta con 63 habitaciones (48 dobles, 7 individuales y 8 dobles con salón y 1 habitación está completamente adaptada para personas con movilidad reducida). Este hotel posee un espectacular mirador y en su interior se encuentran las antiguas termas de la época romana.
Se admiten mascota (consultar disponibilidad y precios).
El restaurante del hotel Adolfo Gustavo Bécquer y del hotel Virrey Palafox ofrecen menús diarios de comida y cena con productos de temporada y de máxima calidad. El desayuno es tipo buffet.
Las instalaciones también cuentan con un bar/cafetería.
El balneario posee varias piscinas hidrotermales: dos piscinas exteriores rodeadas de naturaleza y una piscina activa interior con una temperatura constante de 34ºC.
Las piscina hidrotermales exteriores son de uso colectivo y perfectas para disfrutar de las aguas y nadar relajadamente. Junta a ellas tenemos un solárium, con hamacas y sombrillas.
El circuito termal cubierto cuenta con una piscina de agua termal con chorros, camas de burbujas, sauna húmeda de aromas, ducha de contraste y sillones calefactados de reposo.
Uno de los mayores atractivos de Baños de Fitero, y lo que lo convierte en un destino único, es la gruta denominada “El Infierno”. Situada en el interior del Hotel Gustavo Adolfo Bécquer, esta sauna natural es una maravilla geológica formada por el agua térmica que ha ido horadando la roca a lo largo de los siglos. El agua se precipita en cascada hasta un lago humeante, creando un espectáculo visual impresionante.Sobre este lago se han habilitado unas cabinas que permiten a los usuarios tomar baños de vapor mientras contemplan este paisaje subterráneo.
El diseño de las instalaciones permite disfrutar de estas aguas de manera especial. Sus enormes bañeras de obra revestidas de mármol y alimentadas por grifos de caudal inagotable, o las piscinas termales exteriores —donde el vapor crea un ambiente brumoso en invierno— son el escenario perfecto para la relajación.
Hay que llevar zapatillas de goma para el agua y bañador.
Puedes llevar un albornoz o alquilarlo en el balneario para mayor comodidad.
Es necesario llevar toalla para el uso de las piscinas exteriores.
La historia de Baños de Fitero se pierde en la memoria del tiempo.
Sus orígenes se remontan a la época romana, como atestiguan algunos hallazgos en la zona de los Baños Viejos, donde hoy se levanta el Hotel Palafox.
Fue en este lugar a finales del siglo XVI donde comenzó a funcionar la primitiva casa de baños. El nombre actual rinde homenaje a Juan Palafox y Mendoza, virrey de Nueva España y obispo de El Burgo de Osma, nacido en 1600. La leyenda cuenta que su madre se refugió en el balneario para ocultar su embarazo, y que Palafox vivió allí hasta ser reconocido por su padre.
Fue donado al Monasterio de Fitero, saqueado en el s. XVI y utilizado como hospital durante la guerra de Independencia.
Siglos después, en 1846, se descubrió un nuevo manantial que dio lugar a los Baños Nuevos. Durante un tiempo se conoció el balneario como el Balneario Gustavo Adolfo Bécquer porque el poeta se trasladaba asiduamente allí.
Explotado inicialmente por una sociedad distinta, en 1909, ambos establecimientos se fusionaron bajo una misma propiedad. Desde entonces, el lugar ha sido un refugio para todos aquellos que buscan salud y tranquilidad.
El enorme caudal de sus manantiales es otro de sus puntos fuertes. El manantial del Hotel Gustavo Adolfo Bécquer ofrece 1.800 litros por minuto, mientras que el del Hotel Palafox aporta 1.080 litros por minuto. Ambos emergen a una temperatura constante de 52ºC y proceden de la misma falla geológica, compartiendo una composición mineral similar.
Estas aguas son cloruradas, sulfatadas, sódicas, cálcicas y ligeramente radioactivas, además de contener magnesio, flúor, bromo y litio.
Sus propiedades terapéuticas las hacen especialmente indicadas para el tratamiento del aparato locomotor, incluyendo procesos reumatológicos y artríticos, así como para la rehabilitación. También son beneficiosas para afecciones respiratorias, del aparato circulatorio y del sistema nervioso.
Se ofrecen masajes con pindas, geotermales con piedras calientes y frías, antiestrés y relax.
El balneario ofrecen tratamientos corporales como envolturas (cerezaterapia, vinoterapia, olivaterapia, chocolaterapia y aloe volcano), arcilloterapia (arcilla negra, blanca o roja), piel de seda, reductor y anticelulítico.
Además también tiene tratamientos complementarios como la haloterapia, parafangos y, rehabilitación y masajes terapéuticos.
También se ofrecen terapias especialmente para las piernas como presoterapia, medias frías, fango verde y masaje circulatorio con cañas de bambú.
En su carta de tratamientos faciales, el balneario tiene tratamientos kobido, anti-edad, colágeno, vitamina C, hidratación, pieles sensibles, pieles grasas, revitalizante, oxigenante, ácido glicólico y contorno de ojos.
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Cargando puntos de interés...
Cargando puntos de interés...
Cargando puntos de interés...
Rosa Alsina Vilaseca
en la última semanaHan sido unos días de relax, instalaciones y servicios y comer un 10, rutas para realizar caminatas saludables, muy bonitas. Sólo un inconveniente, la habitación, después de haber llamado varias veces, para pedir plato de ducha, por motivos personales, a su llegada, no nos la dieron. Fue un sufrir, a la hora del baño, por miedo a caer.
Oswaldo Cáceres
en la última semanaAtención correcta. El personal muy amable. Los tratamientos bastante bien. La unica pega es la piscina exterior, tiene un horario que te limita a usarla entre las 14h y 16h con lo cual si haces checkout poco puedes disfrutar la piscina ese día aunque te digan que si puedes. Además la cafeteria de la pisicina muy limitada, solo ofrecen bebidas, nada de snacks. Por lo demás todo correcto.
Nico Ballesteros
en la última semanaMuy agradable. Muchas posibilidades de realizar diversos tratamientos. Sauna natural Piscina termal en el exterior
Mari Carmen Sanjuan Ortigala
en la última semanaLa comida se podria mejorar
Ester Gispert
en la última semanaPor encima de todo, la gente que trabaja es encantadora y servicial. Todo muy bien