Son Brull es un lujoso hotel de 5 estrellas, miembro de Relais & Châteaux, ubicado en la Serra de Tramuntana, Mallorca, en un histórico monasterio del siglo XVIII rodeado de 32 hectáreas de viñedos, huertos y olivos centenarios.
A sólo 2 km de Pollença y 6 km del mar, este santuario ofrece habitaciones cómodas, incluyendo suites y opciones con terraza privada y bañera de hidromasaje.
Su oferta gastronómica destaca con el restaurante 365 y un bar bistró.
Los huéspedes pueden disfrutar de un spa, actividades de yoga, un gimnasio, pistas de tenis, y tarifas preferenciales en campos de golf cercanos.
También se dispone de bicicletas eléctricas y de montaña para explorar el entorno, promoviendo una experiencia de lujo relajado en un ambiente de tranquilidad y naturaleza.
Son Brull se encuentra a sólo 3 km (7 minutos en coche) de Pollensa.
El hotel está a un paso en coche, bicicleta y a pie de las playas y pueblos más bonitos de Mallorca.
La Playa de Formentor está a tan solo unos kilómetros.
También podrás visitar la Plaza Major, el Puente Romano y la iglesia barroca Monti Sion en Pollensa.
Si eres amante del golf, tiene el campo de Golf Pollenca muy cerca del hotel.
El hotel tiene 23 habitaciones y suites que combinan detalles arquitectónicos originales y un diseño contemporáneo. Están categorizadas en doble superior, doble deluxe, junior suite, doble deluxe con terraza y junior suite con terraza (una habitación adaptada).
El establecimiento también cuenta con 4 Villa Suites de dos dormitorios con piscina privada, recomendadas para las familias con menores de 12 años. Disponen de jardín y piscina privada.
El hotel cuenta con un restaurante propio, el Restaurante 365, que ofrece gastronomía mediterránea con menús degustación. También hay un bistró y un bar con terraza en verano en el que se sirven tapas y cócteles.
El spa dispone de un circuito termal, sauna y baño de vapor.
El hotel cuenta además con una piscina exterior desbordante y climatizada. Alrededor de ella hay un solarium con tumbonas con vistas al antiguo olivar del hotel, a un jardín y viñedos.
En su carta de masajes nos encontramos: de pies a cabeza (reflexología podal), masaje de espalda holístico, masaje, en pareja, masaje energético, masaje santuario son brull (relajación), aromarelax, de piedras calientes y deportivo.
Se ofrecen 3 rituales que combinan tratamientos corporales, faciales y de masajes según la temporada: Primavera – El Despertar (para recuperar la energía y la vitalidad), Verano – Vitalidad (una experiencia vitalizante) y Otoño – Regeneración (ritual curativo).
El spa ofrece el tratamiento facial Son Brull (60 min), que se adapta a cada piel.
El hotel, además de tener gimnasio, también ofrece clases de yoga.
Se ofrecen masajes especial embarazadas.
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Colleen Winter
en la última semanaJenna Zucker
Hace una semanaAnna Fernandez-Rajal
Hace una semanaSarah von Simson
Hace una semanaNos alojamos en Son Brull durante 3 noches, del 17 de abril al 30 aniversario de bodas. Son Brull ofrece la ingeniosa combinación de un sofisticado refugio y un hotel clásico con un toque moderno. El paisaje y los jardines que lo rodean son de una belleza impresionante: tranquilos y serenos, es imposible no relajarse nada más llegar. El personal del hotel no solo es atento, sino también el más amable que he conocido en años: desde la recepción del hotel/spa, nuestro encantador camarero en el desayuno y el maravilloso barman Alex. Todos forman parte de un equipo que se preocupa sinceramente por que sus huéspedes disfruten de una estancia maravillosa. No pasamos por alto muchos detalles de cortesía: sombreros para el sol en las habitaciones, bicicletas eléctricas gratuitas y botellas de agua fría a la salida. El equipo de este encantador hotel familiar sabe cómo mimar a sus huéspedes. Estoy deseando volver a finales de verano y disfrutar también del maravilloso spa.
Rhianna
Hace 2 semanasFuimos a comer con los niños. El ambiente era muy acogedor y agradable. ¡La comida estaba excelente! La espera fue un poco más larga de lo normal, pero valió la pena. El lugar es precioso. ¡Lo recomiendo muchísimo!