El Hotel Mirador 4* se encuentra en el Paseo Marítimo de Palma de Mallorca, ofreciendo vistas espectaculares a la catedral, el puerto y la Bahía de Palma.
Con una ubicación privilegiada, el hotel cuenta con 109 habitaciones de diferentes tipos, desde individuales hasta familiares, todas equipadas con servicios modernos como aire acondicionado, Wi-Fi gratuito y minibar.
Además, el hotel dispone de una piscina, un spa con sauna y baño turco, un gimnasio, y una cafetería que sirve tapas y platos a la carta.
El Hotel Mirador también ofrece una amplia gama de servicios para el disfrute de sus huéspedes, incluyendo un desayuno buffet con vistas panorámicas, salas para eventos y reuniones, y diversos servicios adicionales como alquiler de bicicletas y actividades recreativas como ping pong y billar.
Además, cuenta con un centro de bienestar, con acceso gratuito al spa, lo que lo convierte en una excelente opción para quienes buscan relajación y confort durante su estancia en Mallorca.
El hotel se encuentra en el centro de Mallorca, en pleno paseo marítimo.
Palma de Mallorca y sus alrededores ofrecen una mezcla perfecta de historia, cultura y belleza natural.
En la ciudad, no te pierdas la Catedral de Santa María (La Seu), un impresionante ejemplo de arquitectura gótica . También puedes visitar el Palacio Real de la Almudaina y los Jardines de s’Hort del Rei .
En los alrededores, Valldemossa es un encantador pueblo en la Sierra de Tramontana, conocido por su Real Cartuja y su conexión con Frédéric Chopin .
Sóller es otro pueblo pintoresco con su famosa estación de tren y el Jardín Botánico de Sóller .
Para los amantes de la naturaleza, Es Trenc y Cala Pi son playas paradisíacas perfectas para relajarse.
El Hotel Mirador 4* en Mallorca ofrece 109 cómodas habitaciones de diferentes tipos, incluyendo individuales, dobles y familiares, todas equipadas con servicios modernos como televisión, teléfono, aire acondicionado, Wifi gratuito, caja fuerte, minibar, baño completo con secador de pelo, y suelos de mármol o parquet.
Las habitaciones dobles y familiares destacan por sus vistas al mar, y los huéspedes pueden disfrutar de un ambiente acogedor y bien situado, ideal para estancias tanto de ocio como de negocios.
El hotel ofrece un delicioso desayuno buffet en su restaurante, que cuenta con una amplia terraza y vistas impresionantes a la Bahía de Palma, la catedral y el Club Náutico.
Además, en la cafetería del hotel, ubicada en el Paseo Marítimo, se pueden disfrutar de tapas variadas y un servicio a la carta para almuerzos y cenas, todo con un trato excepcional.
El hotel cuenta con un pequeño gimnasio y un spa equipado con una piscina interior climatizada, sauna, baño turco y cama de agua, todos los servicios de acceso gratuito para los clientes.
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Monika Przijbijlski
en la última semanaMagnífica terraza en la azotea, bien ubicada, no todo en el spa era accesible, buena habitación, camas excelentes.
Beat Hugentobler
Hace una semanaJusto en el puerto. Aparcamiento cubierto al lado. Ubicación conveniente cerca de restaurantes de alta calidad. Recomendamos encarecidamente la habitación con vistas al mar y dos baños (407). El hotel está amueblado de forma funcional y todo estaba limpio y bien mantenido para los estándares españoles. El personal de recepción también fue atento y amable.
candido Santos dominguez
Hace una semanaOleg Luchaninov
Hace una semanaK
Hace una semanaLa habitación 107 fue sin duda una ventaja: muy grande, espaciosa y con dos baños, lo cual es muy práctico, sobre todo al viajar con niños. Desafortunadamente, el mayor problema fue uno de los baños. Todos los días, entre las 6:00 y las 7:30 de la mañana, se oían ruidos muy fuertes provenientes del desagüe, que duraban unos 15 minutos. El ruido era tan intenso que despertaba a todos, incluidos los niños. Además, durante ese tiempo, un fuerte olor a cloro impregnaba la habitación y persistía mucho después de que cesara el ruido. Otro inconveniente fue la falta de hervidor de agua en la habitación. No nos dieron uno hasta el segundo día porque, según nos informó el personal, no estaba disponible. Viajando con un niño pequeño que toma leche de fórmula, esto fue un gran inconveniente, ya que nos obligó a bajar a recepción a buscar agua caliente hervida. ¡No había agua potable en la habitación! En resumen, la habitación fue una ventaja, pero el ruido y la distribución del mobiliario redujeron considerablemente la comodidad de nuestra estancia.