The Great Spa Towns: un viaje por las ciudades termales Patrimonio de la Humanidad
Imaginar un lugar donde la arquitectura, la medicina y el placer se unen en un paisaje perfecto es ahora más real que nunca.
La UNESCO ha reconocido oficialmente a “The Great Spa Towns of Europe” (Las Grandes Ciudades Termales de Europa) como Patrimonio de la Humanidad.
Esta declaración, aprobada en el 44º Comité del Patrimonio Mundial en Fuzhou (China), pone de relieve el valor excepcional de once ciudades europeas que fueron el corazón de la alta sociedad y la innovación médica entre los siglos XVIII y XX.
Si eres amante de los viajes con historia, relax y cultura, estos destinos son ahora paradas obligatorias.
Un paseo por la élite del termalismo europeo
Este reconocimiento agrupa a once localidades situadas en siete países que comparten una historia común de esplendor termal.
Hasta ahora, solo la ciudad de Bath, en el Reino Unido, tenía este honor desde 1987, pero ahora se une a un club exclusivo. Las ciudades incluidas son Baden bei Wien en Austria; Spa en Bélgica; el famoso “Triángulo Mágico” de la República Checa (Karlovy Vary, Mariánské Lázně y Františkovy Lázně); Vichy en Francia; tres joyas alemanas como Bad Ems, Baden-Baden y Bad Kissingen; Montecatini Terme en Italia; y Bath en el Reino Unido.
Estos destinos no son sólo fuentes de agua caliente, sino complejos urbanos diseñados para el encuentro. Visitantes de toda Europa acudían a ellos no sólo para curar sus achaques, sino para disfrutar de teatros, casinos, jardines y salones de baile.
Fue un fenómeno cultural que definió la moda y la sociedad moderna durante siglos, creando un estilo arquitectónico único conocido como “arquitectura balnearia”, con pabellones, columnatas y kurhaus que hoy son auténticas obras de arte.
¿Por qué la UNESCO las ha elegido?
Para obtener esta distinción, los lugares deben cumplir con estrictos criterios de valor universal. En este caso, la UNESCO destaca dos aspectos clave.
Por un lado, estas ciudades atestiguan un intercambio de valores humanos increíble; aquí nacieron ideas innovadoras en medicina, balneoterapia y ocio que se expandieron por todo el continente.
Por otro lado, son un testimonio único de una tradición cultural viva donde la salud y el entretenimiento (como el juego y la música) se fusionaban con la actividad física en entornos naturales cuidadosamente diseñados.
Fue un trabajo arduo de más de una década liderado por la European Historic Thermal Towns Association (EHTTA), que analizó cientos de candidatas hasta reducir la lista a estas once joyas. El resultado es un reconocimiento a que el patrimonio termal es una de las piedras angulares de la identidad europea.
La ausencia española y el futuro de la candidatura
A pesar de la riqueza balnearia de España, ninguna ciudad española figura en esta lista inicial, algo que ha generado cierta sorpresa. El documento destaca el caso de Mondariz Balneario en Pontevedra, que fue analizado durante el proceso pero no fue seleccionado finalmente. Muchos expertos y el propio autor del informe consideran que los valores materiales e inmateriales de esta localidad gallega, como su arquitectura modernista y su historia de encuentro intelectual, podrían haber justificado su inclusión.
Sin embargo, la historia no ha terminado aquí. Las directrices de la UNESCO permiten la ampliación de estos bienes en serie. Esto abre una ventana de esperanza para que otras ciudades termales de países que forman parte de la convención, como España, puedan sumarse en el futuro a este selecto grupo.
El reconocimiento de The Great Spa Towns es un impulso definitivo para el turismo de bienestar y una invitación a redescubrir el legado histórico que fluye a través de sus aguas.
Fuentes:
- The Great Spa Towns of Europe, Patrimonio Mundial, Mario Crecente, para Tribuna Termal Número 42, 2011.
- https://www.greatspatownsofeurope.eu/
