El Hotel Eurostars Convento Capuchinos, ubicado en Segovia, España, es una histórica propiedad que combina la tradición con un diseño arquitectónico moderno.
Con 62 lujosas habitaciones, un restaurante gastronómico en la antigua iglesia del convento, un spa con piscina de chorros, sauna y baño turco, salas de reuniones y amplias zonas ajardinadas, ofrece una experiencia exclusiva.
El edificio original, datado en 1637, albergaba una iglesia, un convento y la residencia de los fundadores, ahora reconvertidos para proporcionar un lujo austero.
El hotel ofrece aparcamiento, desayuno buffet y acceso al gimnasio las 24 horas.
Además, cuenta con salones adaptables para eventos y exposiciones, equipados con tecnología audiovisual y Wi-Fi.
Su restaurante, Villena, es reconocido por su cocina de calidad y su cuidada presentación.
El spa ofrece una variedad de tratamientos para el bienestar físico y mental.
Con una rica historia como Convento de las Oblatas, el hotel se erige como un símbolo de lujo y elegancia en el corazón de Segovia.
El hotel se encuentra en el centro histórico de Segovia, junto al Palacio Episcopal, a 10 minutos andando del Acueducto.
En Segovia, tienes que obligatoriamente visitar el Acueducto Romano, la majestuosa Catedral y el imponente Alcázar.
Disfruta de paseos por las pintorescas calles del casco antiguo.
No te pierdas el encanto del Barrio Judío y el Monasterio de San Antonio el Real.
Disfruta de la gastronomía local y no dejes de probar el famoso cochinillo asado o el ponche segoviano.
Finalmente, al atardecer, acércate al Mirador de la Pradera de San Marcor.
Si eres un amante de la naturaleza, aprovecha para descubrir el Parque Natural de la Sierra de Guadarrama que está a un paso de Segovia.
Un total de 62 son las lujosas habitaciones del hotel Eurostars Áurea Convento Capuchinos.
El restaurante Villena, ubicado en el espacio dedicado antiguamente a la iglesia del convento, está pensado para disfrutar de los sabores de la tierra.
El circuito de aguas (piscina dinámica estrellada con cascadas y chorros) se complementa con sauna, baño turco y zona de relajación.
Además, el spa del Áurea convento Capuchinos cuenta con servicio de tratamientos para diversas necesidades y los diferentes tipos de pieles.
La tarifa de las habitaciones no incluye el acceso al spa.
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Jacques Gayraud
en la última semanaPrecioso por fuera, precioso por dentro, pero nuestra habitación dejó mucho que desear: un plato de ducha con fugas, una bombilla sin cambiar y un aislamiento acústico deficiente. Falta de atención al detalle para un hotel de 5 estrellas, sin servicio de aparcacoches...
Pedals Moving
en la última semanaUna estancia fantástica con una bienvenida increíblemente cálida. Las habitaciones eran amplias y bonitas, y la ubicación ideal, a solo cinco minutos a pie de los principales lugares de interés.
Jérôme Perez
en la última semanaMuy bien ubicado, con estacionamiento cubierto. Magnífica sala familiar con dos camas grandes y dos baños con duchas dobles. Todo a un precio razonable.
Julian Zamora Medina
Hace una semanaAlberto G
Hace una semanaEl edificio en sí ya merece la visita: un antiguo convento del siglo XVII reconvertido en hotel con un gusto y un mimo impresionantes. La reforma es exquisita, con buen equilibrio perfecto entre piedra histórica y diseño contemporáneo. Paredes de piedra vista, claustros, techos abovedados... todo conservado y puesto en valor de forma impecable. Las habitaciones están en perfecto estado, se nota que la reforma es reciente: materiales de primera, baños modernos y amplios, y una comodidad que acompaña desde el momento en que cruzas la puerta. El silencio es total, algo que se agradece muchísimo en un hotel de ciudad. El desayuno es sin exagerar, de los mejores que recuerdo haber tomado en un hotel. Variedad enorme, todo fresco y de calidad, con productos bien seleccionados tanto para los dulces como para los salados. Y encima se sirve en un salón precioso dentro del propio convento, con luz natural entrando por los tragaluces. La ubicación es otro punto a favor: en pleno casco histórico, a un paso de la catedral y a pocos minutos a pie del Alcázar y del acueducto. Ideal para moverse por Segovia sin depender del coche. Completamente recomendable.